El anuncio
varias piezas por tratamiento
Pedir el diagnóstico
Agenda compuesta por los tratamientos de mayor valor, con el presupuesto actual: del anuncio al turno cumplido, operado como una sola máquina.
El diagnóstico revisa la cuenta y la agenda. Se cotiza en la charla.
Cada tramo conectado al siguiente, con el turno cumplido devuelto a la campaña como señal.
La respuesta a cada consulta es de la recepción; la conexión con WhatsApp y la agenda, parte del sistema.
Cada tramo tiene su página con el detalle. Los seis se operan juntos.
varias piezas por tratamiento
el radio real de la clínica
calificada desde el formulario
formulario o página, la que convierta
el turno cumplido, en Meta
WhatsApp y agenda conectados
El formulario instantáneo pasa de volumen a intención, con preguntas de calificación y el teléfono confirmado antes de enviar.
Es una opción del formulario de Meta, y viene configurada en volumen.
La asistencia marcada en la agenda sube a Meta como conversión, y el costo por paciente atendido queda a la vista, campaña por campaña.
Funciona con la agenda o el sistema de turnos que la clínica ya usa. La medición en detalle →
El costo por paciente atendido, a la vista en la cuenta.
Valores de ejemplo. En el diagnóstico, este panel es el de la cuenta de la clínica.
Salud es de los rubros con más revisiones de Meta. Cada guion se revisa contra la política antes de grabar, y la producción llega aprobable.
Una clínica dental lo puso como condición para elegir proveedor: «¿Cómo manejas las restricciones y políticas al configurar campañas médicas?»
Valores de ejemplo. El estado real de la cuenta sale en el diagnóstico.
Primero la cuenta de la clínica; después el plan.
Antes mirábamos formularios. Ahora vemos en la cuenta cuántos de esos pacientes vinieron, y con ese número decidimos qué campaña seguir.
La página que muestra cómo se audita una cuenta, incluida la medición del turno cumplido.
Ver el método completo →Con lo que ya carga el equipo. Cuando en la agenda o el sistema queda marcada la asistencia, ese dato sube a Meta como conversión, asociado a la consulta original.
No hace falta cambiar de sistema: hace falta que el registro exista, y dejarlo andando es parte del trabajo inicial.
La respuesta es de la recepción de la clínica. Lo que se configura es la conexión: la consulta entra al WhatsApp y a la agenda en tiempo real, y el turno cumplido vuelve a Meta.
El informe muestra cuántas consultas quedaron sin respuesta en 24 horas.
Por el diagnóstico, antes que por la campaña: si la agenda tiene lugar para pacientes nuevos, si el turno depende de que alguien conteste y si la asistencia se puede registrar. La campaña se arma después, sobre eso.
Son dos cosas separadas. La inversión en Meta se paga desde la cuenta publicitaria de la clínica, con su tarjeta y su factura. Los honorarios son por operar la máquina.
Depende de si vuelve. Si el paciente se atiende una vez, el número sale del margen de esa consulta. Si vuelve —control, tratamiento, la familia— la cuenta se hace sobre todo lo que deja en el tiempo.
Por eso el diagnóstico pregunta primero cuánto vuelve el paciente, y después cuánto invertir.
Se deriva, no se elige. La campaña necesita una cantidad mínima de conversiones por semana para estabilizar; multiplicada por el costo por paciente esperado, da el piso. Esa cuenta se hace en el diagnóstico, con los números de la clínica.
Cuando la recepción tarda días en contestar, cuando la agenda ya está llena, cuando el costo por paciente no cierra con el valor del tratamiento o cuando la asistencia no queda registrada en ningún lado.
Cualquiera de los cuatro se informa en el diagnóstico, antes de invertir.
Cada semana se revisa el costo por turno de cada campaña, se escala lo que llena la agenda y entra creativo nuevo antes de que la pieza que rinde se desgaste. El reporte del mes cuenta turnos cumplidos, con las decisiones tomadas y el plan del siguiente.
El equipo trabaja con acceso de socio. La propiedad, el historial y los datos quedan en la clínica.
El recorrido completo de la clínica; cada capa tiene su página. La máquina completa →
La cuenta y la agenda revisadas, y el plan: qué campaña trae pacientes atendidos y dónde se pierde la inversión. Se cotiza en la charla.
Se arma sobre lo que la clínica ya usa: su sistema de turnos, su WhatsApp, su Instagram. La máquina completa.