Pedidos y reservas desde Meta, dentro de la zona de reparto del local.
El pedido directo por WhatsApp, con cada venta del chat registrada en Meta y lo que deja cada campaña a la vista.
El diagnóstico revisa la cuenta, la zona y por dónde entran los pedidos. Se cotiza en la charla.
Piezas del plato que frenan el scroll, evaluadas por los pedidos que traen.
Video y foto del plato, del salón y de la promo, y la inversión concentrada en la pieza que trae pedidos.
Valores de ejemplo. Cuál gana no se sabe antes: lo muestra la cuenta.
Anuncios dentro del radio de reparto, con la inversión en quien puede pedir.
Cada sucursal con su radio, y la inversión concentrada en la gente que está dentro de la zona donde el pedido llega.
Un local lo pidió así para su sistema: «Zona de cobertura: pin en mapa + radio».
Ejemplo. Los radios se definen con la zona real de reparto de cada sucursal.
El pedido directo por WhatsApp o por QR, con el anuncio de origen en cada uno.
El anuncio abre el chat del local, y cada pedido entra sabiendo de qué pieza vino.
Una panadería lo pidió con esas palabras: «Botón de contacto directo vía WhatsApp, sin pasos intermedios».
Video · el platoconfirmado
Foto · la mesaconfirmada
Promo · mediodíanuevo
Valores de ejemplo. En el diagnóstico, esta bandeja es la del local.
Cada pedido del chat registrado en Meta, con la campaña optimizando hacia quien pide.
El pedido confirmado en el WhatsApp sube a Meta como conversión, y el que ya pidió queda como público para que vuelva.
servidor ✓offline
servidor ✓offline
Valores de ejemplo. En el diagnóstico, este panel es el de la cuenta del local.
Los horarios de baja ocupación con su propia campaña, medida por las mesas que llena.
La promo de mitad de semana o del mediodía sale como campaña aparte, y se mide por las reservas y pedidos que trae.
La meta, dicha por un restaurante: «convertir sus horarios de baja ocupación en experiencias rentables».
Valores de ejemplo. Los horarios salen de la ocupación real del local.
El retorno de cada campaña junto al ticket promedio, para ver cuál deja ganancia.
Cada campaña con sus pedidos, su ticket promedio y su inversión, para decidir con la cuenta del local a la vista.
Lo que pidió un restaurante: «visibilidad real de la rentabilidad del negocio».
Valores de ejemplo. Con el margen del local, se ve cuál de las tres deja ganancia.
En más de 700.000 dólares de pauta operada, el patrón se repite en gastronomía: la inversión rinde cuando el pedido llega directo y se puede contar.
Primero la zona y por dónde entran los pedidos; después el plan.
Los martes el salón estaba vacío. Ahora esos días tienen su propia campaña, y vemos cuántas mesas llena cada una.
Las preguntas de siempre, contestadas.
Cómo vuelve a Meta el pedido del chat.
La medición que registra cada venta cerrada fuera de la web, punto por punto.
Ver el método completo →¿Y los pedidos que entran por PedidosYa o Rappi?
La venta que pasa por una app de terceros no vuelve a Meta, así que la campaña no puede aprender de ella. Por eso el pedido directo —WhatsApp, QR del local o la web propia— es el que se mide. En el diagnóstico se ve cuánto de lo que entra hoy es directo.
¿Sirve si el local todavía no pauta?
Sí, y se empieza por lo que el rubro ya compra: las piezas del plato y del salón, con la zona de reparto y el pedido directo armados desde el primer día.
¿Incluye un tablero de costos, nómina y mercadería?
No: eso es gestión del negocio y vive en el sistema de caja. Lo que se entrega es el retorno de cada campaña con el ticket promedio; con el margen del local, se ve cuál deja ganancia.
¿Qué pasa con el que ya pidió?
Queda como público propio: se le puede volver a mostrar el local y, a la vez, excluirlo de las campañas pensadas para clientes nuevos. En un rubro de compra frecuente, es de los públicos que más rinden.
¿Incluye el contenido de las redes?
Las piezas se producen para pauta y se evalúan por los pedidos que traen. Publicar y llevar el calendario de las redes es otro oficio y se contrata aparte.
¿En qué casos conviene esperar?
Cuando el WhatsApp del local no se contesta en el horario de pedidos, cuando la cocina ya no tiene capacidad para más pedidos o cuando el margen del plato no cubre el costo por pedido.
Cualquiera de los tres se informa en el diagnóstico, antes de invertir.
¿Qué pasa después del primer mes?
Cada semana se revisa el costo por pedido de cada pieza, se escala la pieza que trae pedidos y entra creativo nuevo antes de que la pieza que rinde se desgaste. El reporte del mes cuenta pedidos y reservas confirmados, con las decisiones tomadas y el plan del siguiente.
¿Cuánto hay que invertir?
Se deriva, no se elige: con el ticket promedio y el margen del local sale cuánto puede costar un pedido, y de ahí el piso. La cuenta se hace en el diagnóstico.
¿El precio incluye la inversión en publicidad?
Son dos cosas separadas. La inversión en Meta se paga desde la cuenta publicitaria del local. Los honorarios son por el trabajo.
WhatsApp, cuenta y clientes. A nombre del local, siempre.
El equipo trabaja con acceso de socio. El número, la cuenta y la base de clientes quedan en el local.
Las otras capas, operadas como una sola máquina.
El recorrido completo del local; cada capa tiene su página. La máquina completa →
El diagnóstico del local.
La cuenta, la zona y por dónde entran los pedidos revisados, y el plan: qué se arma primero y cómo se mide. Se cotiza en la charla.
Se arma sobre lo que el local ya usa: su WhatsApp, su menú y su Instagram. La máquina completa.
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